La economía española: indicadores macroeconómicos

IV. CONSUMO PRIVADO

Gráfico I.6: Consumo privado – Evolución anual

Gráfico I.6: Consumo privado - Evolución anual

El consumo privado perdió protagonismo en 2017. El gasto de los hogares creció el 2,4% el año pasado, seis décimas porcentuales menos que en 2016. Aunque las contribuciones de la renta y la riqueza al crecimiento del consumo se moderaron, el principal responsable de la ralentización del gasto fue la desaceleración de la demanda de bienes duraderos a lo largo del primer semestre. Pese a que las perspectivas del consumo privado son positivas, su crecimiento se ralentizará hasta el entorno del 2% durante el bienio 2019-2020.

Gráfico I.7: Consumo privado – Evolución trimestral (tasas interanuales)

Gráfico I.7: Consumo privado - Evolución trimestral (tasas interanuales)

La atonía del gasto de los hogares registrada en la primera mitad del ejercicio dio paso al dinamismo en la parte final del año gracias a un mayor consumo de bienes duraderos. El buen comportamiento de las ventas de automóviles, que se recuperaron tras la desaparición del Plan PIVE en julio de 2016, así como el aumento de la demanda de vivienda, que permitió el crecimiento de otros bienes duraderos como el mobiliario o electrodomésticos, elevaron los desembolsos.