II. INFLACIÓN

Gráfico I.3: Inflación (IPC) – Evolución anual

El comportamiento de la inflación a lo largo de 2020 estuvo muy condicionado por el impacto de la pandemia. En un contexto de fuerte parón de la actividad y la demanda, como consecuencia del deterioro de la confianza y las medidas restrictivas para contener la expansión del coronavirus, los servicios (transporte, ocio, etc.), los más afectados por las restricciones, perdieron protagonismo en la cesta de la compra frente a la alimentación. A pesar del repunte anotado en diciembre motivado por la energía, la inflación se mantuvo en terreno negativo y motivó que finalizara 2020 por debajo de las cifras del ejercicio precedente. El lento ritmo de las vacunaciones y la sucesión de confinamientos perimetrales, que ya impidieron los viajes internos en Semana Santa, auguran nuevas caídas en 2021.

Gráfico I.4. Inflación (IPC) – Evolución mensual

El repunte de los precios registrado a principios de 2020 fue cercenado de raíz por la pandemia, que los llevó a su cota más baja en el mes de mayo al coincidir con el cierre total del país. La paulatina disminución de las restricciones permitió a la inflación recuperar parte del terreno perdido a lo largo del verano y repuntó en la recta final del año, en gran parte a causa del incremento del recibo de la luz.