I. PIB

Gráfico I.1: Producto Interior Bruto (PIB) – Evolución anual

La economía española creció un 2,6% en 2018, quedando tan solo un 0.1% por debajo de la previsión que hicimos, que si bien supuso un avance menor al 3% por primera vez desde 2014 permitió mantener un ritmo mayor al conjunto de la eurozona en medio de las incertidumbres globales existentes. Las previsiones para los próximos ejercicios contemplan aumentos que no descenderán del 2%, lo que implicará mantener la senda de ralentización, aunque este empuje se mantiene por encima de las economías comparables.

Gráfico I.2: Producto Interior Bruto (PIB) – Evolución interanual por trimestres

La menor contribución de la demanda externa, la pérdida de impulso del consumo privado y el aumento de la incertidumbre restaron fuerza a la economía española en la primera mitad de 2018. A partir del tercer trimestre el consumo interno y el gasto público provocaron una ligera aceleración, refrendada por un aumento de la actividad en el cuarto. Las condiciones financieras favorables y la solidez de la creación de empleo seguirán respaldando la demanda doméstica, que, de este modo, continuará siendo el principal motor de crecimiento en 2019.